Agosto 2012

ÍNDICE

1. La cirugía cardiaca en África requiere solidaridad sanitaria

2. Los médicos de familia piden objetar ante la desatención a inmigrantes

3. Es difícil actuar con ética sin saber qué es

4. La legalización del suicidio asistido no ha incrementado su aplicación en Holanda

5. El aluvión de médicas aún encuentra recelos

6. El TC ampara a un enfermo bipolar internado en contra de su voluntad

7. Legalizar la eutanasia, lejos del interés médico

8. Luz verde a la primera terapia génica en la UE

9. Gallardón dice que la malformación del feto no será razón para abortar

10. Gallardón defiende la igualdad de derechos para personas «en proceso de nacer»

 

1. La cirugía cardiaca en África requiere solidaridad sanitaria

Diario Médico. Santiago Rego. Santander | 04/07/2012

Formar a los profesionales de los países a los que se acude a realizar cooperación sanitaria es esencial para que la expedición humanitaria sea efectiva y pueda continuarse con la asistencia de la población, según se ha puesto de manifiesto en el I Congreso Nacional Cooperación y MIR.

La cirugía de ida y vuelta en África, por parte de expediciones humanitarias españolas, debiera de ir acompañada, si realmente quiere ser efectiva, de la necesaria formación de los profesionales de los países de ese continente, "que con apenas medios tecnológicos tienen que hacer frente a una enorme cantidad de cuadros clínicos para los que muchas veces no hay ni el instrumental ni la anestesia o el fármaco necesarios. Y los españoles somos muy dados a resolver problemas de salud en condiciones muy adversas". Así se ha expresado Juan Martínez León, jefe del servicio de Cirugía Cardiovascular del Hospital General Universitario de Valencia, que ha participado en la mesa redonda Cirugía cardiaca en África, en el marco del I Congreso Nacional Cooperación y MIR, que se ha celebrado en Santander organizado por la Organización Médica Colegial (OMC) y el Colegio de Médicos de Cantabria.

* Participar en un proyecto de cooperación puede ser una salida profesional para los médicos durante y al finalizar su residencia

Martínez León, con amplia experiencia en expediciones a Mozambique, donde la esperanza de vida es de 41,6 años y sólo se hace cirugía cardiaca en la capital, Maputo, vio morir a una niña de 15 años de una estenosis mitral tras padecer una fibrilación auricular, y desde entonces se dijo a sí mismo que "es bueno que operemos y que salvemos vidas con pocos medios, pero lo verdaderamente decisivo es formar a los médicos con las técnicas más convenientes y efectivas, adaptadas a un país tan pobre".

El cirujano valenciano ha destacado que, puesto que ellos por sí solos no pueden hacer una cirugía cardiaca de vanguardia, "el papel de la Agencia Española de Cooperación en la dotación de ayudas económicas no para material, sino para formación, es muy importante. La cooperación en estos países es muy gratificante para el médico, y es también para el facultativo joven, una salida profesional, porque hay muchas ayudas internacionales. No se trata de caridad, sino de una actividad profesional para ayudar a los demás".

Mónica Terán, vicepresidenta de la sección MIR del Colegio de Médicos de Barcelona, dice que uno de los grandes problemas radica en que el residente no sabe bien en dónde conseguir información para trabajar como cooperante. "La cooperación puede ser una oportunidad de trabajo una vez acabado el periodo de residencia, y en el caso de participar en una expedición humanitaria durante el periodo MIR lo ideal sería estar bien tutorizado por el staff de adjuntos de la plantilla del hospital. Se trabaja al límite, con pocos medios, y en ese escenario se ve las habilidades del médico", ha explicado Terán, que todavía no ha ejercido como cooperante.

* Formar a los profesionales autóctonos del lugar al que se acude a realizar cooperación es fundamental para mejorar la asistencia

En la mesa redonda también ha participado el presidente del Colegio de Médicos de Cantabria, Tomás Cobo, un anestesista que en el último año ha estado como cooperante en Benin y Tinduf; según él, hay que poner en valor el papel importante que juegan los colegios de médicos para dirigir las inquietudes de los médicos que quieren salir fuera a hacer cooperación, ya que supone una "formación profesional y una experiencia humana personal inigualable. Ahora mismo hacer cirugía cardiaca en esos lugares es prácticamente imposible".

Recortes solidarios

Y como en tiempos de crisis hay que predicar con el ejemplo, Cobo ha resaltado que este año el colegio no ha celebrado con una comida la festividad de la patrona de los médicos, Nuestra Señora del Perpetuo Socorro. La corporación donará los 6.000 euros de esa comida a la construcción de un puente en Benin, a través de la congregación Misioneros Africanos. "Todavía resulta posible ser solidario con los que sufren, y luchar por un mundo más digno desde la esperanza".

Por su parte, el presidente de la Organización Médica Colegial (OMC), Juan José Rodríguez Sendín, cooperante en Nicaragua desde hace 15 años, ha afirmado que "llevo dos años sin ir, y éste me he prometido ver allí enfermos durante 10 días". Al mismo tiempo, ha animado a los MIR a afrontar la actual situación de crisis porque, "aunque las cosas no vayan bien, todo puede cambiar y con el esfuerzo común. Con todo, para los médicos hay cosas que no cambian, como los valores y los principios de la profesión, y nuestra ayuda y presencia con los más necesitados es una obligación", ha observado.

En opinión de Fernando Rivas, presidente de la Vocalía de Médicos en Formación de la OMC, las experiencias en el extranjero en proyectos de cooperación son un nexo común, y muy gratificantes para el residente. "Se aprende a trabajar sin nada, a salvar la vida de la gente con muy pocos medios; en suma, a sobrevivir. Es un aprendizaje enorme, gracias al cual con cosas mínimas puedes solucionar grandes problemas", ha indicado.

 

 

2. Los médicos de familia piden objetar ante la desatención a inmigrantes

La SEMFyC considera que la retirada de la asistencia sanitaria a los 'sin papeles' es inmoral

El País, María R. Sahuquillo Madrid11 JUL 2012 - 14:11 CET307

La Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (SEMFyC), la más representativa de atención primaria, anima a los médicos a objetar ante la retirada de la asistencia sanitaria a los inmigrantes en situación irregular. Esta organización, con más de 20.000 asociados en toda España, considera que esta medida choca con sus principios éticos y vulnera el código deontológico médico en varios puntos, incluido el que dicta que estos profesionales deben “velar por el bienestar, la lealtad, la justicia y la autonomía del enfermo”. Así, la SEMFyC anima a los médicos a seguir atendiendo a sus pacientes que estén en situación irregular y a declararse objetores para protestar contra esta ley. La lealtad al paciente debe prevalecer, dicen.

“No podemos dejar de atender a personas que porque hayan perdido su permiso de residencia podrían estar en una situación de indefensión sanitaria”, ha explicado Josep Basora, presidente de esta sociedad médica que ha analizado desde el punto de vista de la ética médica el real decreto de medidas urgentes, que incluye la retirada de la tarjeta sanitaria a los inmigrantes irregulares, que, a partir del 1 de septiembre, solo tendrán derecho a la asistencia sanitaria de urgencias (excepto los menores) y a la atención al embarazo y el parto. Esta medida, afirman, sitúa a los médicos ante un conflicto ético importante. “El ejercicio de la profesión médica conlleva unas obligaciones éticas de las que los médicos no pueden desprenderse a conveniencia personal, de la organización, ni siquiera de las disposiciones gubernamentales”, aseguran.

Así, muchos de estos profesionales objetarán a esta ley y seguirán atendiendo a los que ya son sus pacientes. Estén en situación regular en España o no. “Estas personas a las que se retira la tarjeta sanitaria son nuestros pacientes. No desaparecen porque el Gobierno diga que ya no tienen derecho a tener prestaciones”, ha remarcado Abel Novoa, autor del documento Análisis ético ante la retirada de asistencia sanitaria a inmigrantes sin permiso de residencia presentado hoy en Madrid y miembro del grupo de Bioética de la SEMFyC. Este profesional de la medicina ha explicado que él organizará su cupo para poder asistir a estas personas dentro de su horario laboral. “Es nuestro deber como médicos”, declara.

La SEMFyC recuerda que, según el Código de Deontología Médica, la objeción de conciencia es “la negativa del médico a someterse por convicciones éticas, morales o religiosas a una conducta que se le exige, ya sea jurídicamente, por mandato de la autoridad o por una resolución administrativa, de tal forma que realizarla violente seriamente su conciencia” (artículo 32.1). Esta, la objeción, es la única salida que tienen los profesionales para poder luchar contra esta medida “injusta e inmoral”, y también para presionar para que se cambie. Para ello han abierto un registro de objetores en el que los médicos podrán inscribirse para dejar constancia de su acción; aunque también deberán informar a su superior.

Esta organización, sin embargo, sí acepta la limitación de la asistencia sanitaria a los inmigrantes que decidan residir en España de manera irregular a partir de ahora, “y que lleguen conociendo esta circunstancia”, sostienen.

Cinco comunidades, Andalucía, Cataluña, País Vasco, Asturias y Comunidad Valenciana ya han anunciado su intención de seguir prestando asistencia sanitaria normalizada a los inmigrantes sin papeles.

 

 

3. Es difícil actuar con ética sin saber qué es

Fundamentar la actuación profesional en unos buenos principios éticos requiere mucho más que la intención. Una sólida formación y cierta valentía facilitan el comportamiento moralmente irreprochable.

Diario Médico. Vicente Bellver. Profesor Titular de Filosofía del Derecho de la Universidad de Valencia | 12/07/2012

Para hablar de ética, primero hay que deshacer un prejuicio: ¿Cree usted que se puede ser buen profesional de la sanidad sin actuar éticamente? Si su respuesta es afirmativa, no hace falta que siga leyendo. Si, por el contrario, es negativa, permítame otras tres preguntas: ¿Considera que siendo tan importante la ética es algo completamente subjetivo, que depende de lo que cada uno crea o sienta? ¿Piensa que es algo posterior a la formación técnica que se exige a cualquier profesional de la sanidad? ¿Y cree que se puede actuar éticamente sin saber apenas nada de lo que es la ética?

* Cualquier profesional debe adquirir una formación ética con el mismo rigor que adquiere sus conocimientos técnicos. Si el profesional es de sanidad, su deber en este sentido es mayor

La experiencia me dice que incluso muchas de las personas que reconocen la importancia de la ética en su desempeño profesional tienden a responder sí a estas tres preguntas. Piensan que es algo más relacionado con los sentimientos y las creencias que con una verdad que se puede compartir; que primero viene la buena formación técnica y luego, como si se tratara tan sólo de un valioso accesorio, la ética; y que para actuar éticamente "basta con ser buena persona".

Esta posición me parece tan bienintencionada como errónea. La ética es lo más imprescindible de la acción humana. Nadie actúa sin una toma de posición ética ante lo que hace, sencillamente porque es imposible. Si yo me dedico a trabajar mal (por ejemplo, rindiendo poco en el trabajo, o tratando con desprecio a los pacientes o a los compañeros), detrás de este comportamiento hay un fundamento ético: yo valgo más que los demás; o yo soy injustamente tratado por los demás y, por eso, los trato de igual manera. Es un fundamento ético erróneo, qué duda cabe, pero es el que sustenta mi actuación. Este ejemplo es deliberadamente tosco, pero nos ilustra acerca de cómo hasta los que se comportan de forma más contraria a la ética lo suelen hacer sobre una (errónea) base ética.

La conclusión está clara: cualquier profesional debe adquirir una formación ética sólida, con el mismo rigor que adquiere sus conocimientos técnicos. Si además ese profesional es de la sanidad, su deber de formación ética será mayor, si cabe, porque la materia prima con la que trabaja son personas en situación de especial vulnerabilidad.

* Para evitar comportamientos indignos, la actuación del gestor se debe inspirar en el respeto a las personas con las que trabaja, lealtad a la institución y un uso eficiente de los recursos

Aplicación a la gestión

Un buen gestor sanitario tiene que conocer bien el ámbito que le corresponde gestionar: los recursos de que dispone, los objetivos que debe alcanzar, los procedimientos que aseguran la asignación eficiente de los recursos, etc. Pero sólo con eso no va a ninguna parte. El gestor excelente es el que emplea todos esos conocimientos de acuerdo con unas bases éticas correctas. ¿Y en qué consisten esas bases? Aquí esbozo mi propuesta.

El gestor sanitario cuenta con unos recursos humanos y materiales limitados para procurar servicios sanitarios de calidad a las personas que los necesitan. Los destinatarios de su trabajo son los pacientes y la sociedad en general. Si ese gestor quiere evitar los comportamientos indignos y aspira a la excelencia, su actuación deberá estar inspirada en los siguientes principios: máximo respeto a las personas con las que trabaja, lealtad (que no sometimiento acrítico) a la institución sanitaria, y uso eficiente de los recursos para conseguir unos servicios sanitarios de calidad.

El reto es indudablemente ambicioso. Porque para llevar a cabo la acción directiva según estos principios no sólo es necesario tener una buena formación ética que permita saber qué es lo bueno en cada decisión que hay que adoptar. Es igualmente imprescindible contar con el temple necesario para llevarla a cabo, sin temor a los eventuales perjuicios que pueda acarrear para los intereses particulares.

 

 

4. La legalización del suicidio asistido no ha incrementado su aplicación en Holanda

Un estudio de las universidades holandesas de Amsterdam, Utrecht y Erasmus de Rotterdam ha revelado que la despenalización de la eutanasia y el suicidio asistido no tiene por qué conllevar que haya más personas interesadas en acabar con su vida, según los resultados que publica en su último número la revista The Lancet.

Diario Médico. Redacción | 13/07/2012 00:00

Según ha explicado la profesora Bregje Onwuteaka-Philipsen (Universidad de Vritje, Amsterdam), directora del estudio, "la frecuencia con la que los médicos ponen fin a la vida de un paciente en ausencia de una solicitud explícita no parece incrementarse en los países donde la eutanasia ha sido legalizada".

El estudio se ha realizado en los Países Bajos cuando se cumplen diez años de la entrada en vigor de la Ley de Eutanasia, aunque por entonces se trataba de una práctica tolerada durante décadas en este país. El objetivo de esta investigación era analizar cuál había sido el impacto de la ley en el número de personas que desde 2002 habían optado por morir o solicitar la eutanasia.

Estadísticas similares

Dicha norma establece que cuando un médico diagnostica una enfermedad como incurable y el paciente está en perfecto uso de sus facultades mentales, éste puede solicitar el inicio de un procedimiento para acabar con su vida, algo que debe ser posteriormente autorizado por un segundo médico. Además, tras la muerte del paciente, una comisión formada por un médico, un jurista y un experto en ética debe verificar que los requisitos para la eutanasia se han cumplido.

Los investigadores utilizaron los datos de las estadísticas nacionales e identificaron aquellas muertes en las que había posibilidad de que un médico y un paciente se hubieran visto involucrados en una decisión así. Posteriormente enviaron un cuestionario a los facultativos para saber si realmente habían participado en un procedimiento eutanásico, bien dejando de suministrar un tratamiento o usando un fármaco para acelerar la muerte de un paciente.

Los científicos estiman que, partiendo de las tasas totales de mortalidad, entre 1990 y 2001 las muertes por eutanasia y suicidio asistido se incrementaron del 1,9 al 2,8 por ciento. En cambio, durante los cinco años posteriores a la entrada en vigor de la norma, entre 2002 y 2005, las tasas disminuyeron un 1,8 por ciento. No obstante, de 2005 a 2010 se produjo otra vez un incremento del 2,9 por ciento.

De media, los autores apuntan que "teniendo en cuenta la reducción de las tasas en 2005 y los niveles de eutanasia y suicidio asistido en 2010, los resultados fueron comparables a los vistos antes de que la Ley de Eutanasia se pusiera en marcha en 2002".

 

 

5. El aluvión de médicas aún encuentra recelos

Polémica en las sociedades profesionales en torno a la presencia masiva de mujeres

Ellas son el 65% de los que han acabado el MIR. Los estudios no ven inconvenientes en la feminización

El País, 13 julio 2012.

De los 6.112 médicos que han acabado este año el programa MIR de formación de facultativos, el 64,8% son mujeres. La presencia femenina es masiva en obstetricia y ginecología (85%), pediatría (84%) o hematología y pediatría (79%), según un informe elaborado por el Centro de Estudios del Sindicato Médico de Granada. En las facultades, el 85% de los estudiantes son mujeres. Los datos son contundentes: la feminización de la medicina es un hecho. Aunque existen opiniones divergentes sobre las consecuencias de este fenómeno y de los aspectos de la organización del sistema sanitario que deberían adaptarse al cambio de perfil demográfico de la profesión.

Especialistas como Serafín Málaga, presidente de la Asociación Española de Pediatría (AEP), creen que si no se toman medidas, esta mayoría femenina derivará en un creciente número de problemas en los servicios debido a la frecuencia de las bajas por maternidad o los permisos derivados de la conciliación de la vida familiar y profesional. “Es un hecho real que la mujer es la que pare”, explica, “y es indudable que ello tiene repercusión en el ámbito laboral”. Pero hay quien no comparte este enfoque. “En pleno siglo XXI no se puede hablar de la feminización de la medicina como un problema”, comenta Pilar Arrizabalaga, secretaria general del Colegio de Médicos de Barcelona. “Hace décadas que las mujeres han ocupado masivamente el sector de la educación”, añade. “¿Ha habido algún problema porque la gran mayoría sean profesoras? Parece bastante claro que no ha pasado nada”.

“Las bajas por maternidad son un problema laboral”, dice Serafín Málaga

El lunes pasado, Maite Paramio, presidenta de la Asociación de Mujeres Investigadoras y Tecnólogas, abordó esta cuestión en la sección de cartas al director de este diario. Su escrito era una contundente respuesta a un artículo muy comentado entre los círculos médicos en el que los presidentes de las asociaciones médicas de obstetricia y ginecología (SEGO), pediatría (AEP) y endocrinología (SEEN), planteaban en Diario Médico las dificultades que se dan en sus especialidades por la elevada presencia de mujeres.

Coincidían en destacar problemas en la organización de las guardias por la acumulación de bajas laborales, maternales o por motivos familiares e indicaban que los inconvenientes que ya se estaban dando se incrementarían a corto plazo debido a la baja tasa de reposición existente por la crisis, y a medio plazo a medida que se fueran jubilando los médicos de más edad (donde se concentran los hombres).

“Las maestras son mayoría y no ha

pasado nada”, opina Arrizabalaga

“Parece que la crisis económica unida a la feminización de la medicina va a ser una situación difícil de soportar para nuestros presidentes”, expuso Maite Paramio con ironía en el texto remitido a EL PAÍS. “Lo malo para ellos es que no pueden hacer nada legalmente. Sus doctoras fueron las jóvenes que sacaron mejor nota para hacer el MIR y las más calificadas después para tener una plaza en el hospital”. En el artículo que replicó la investigadora, el presidente de la asociación de pediatras planteaba que en la cobertura de las plazas MIR se tuviera en cuenta la feminización de cada especialidad. “Se supone que abogaba por las cuotas para hombres en el MIR olvidándose de que la capacidad y la excelencia es lo que mueve el mundo”, indicó Paramio.

En conversación con este diario, Málaga indica que no se refería a limitar el número de plazas para mujeres, sino que pretendía plantear que la especialidad de pediatría “cuenta con una alta tasa de feminidad y que en el número de plazas que se convoquen para los médicos en formación se tiene que tener en cuenta este hecho”.

El presidente de la AEP insiste en que no plantea que se deba controlar el número de mujeres pediatras. Pero sostiene que cuantas más haya ejerciendo la profesión, mayor será el volumen de bajas en los servicios y también las dificultades para cubrirlas. Y advierte de que todos los indicadores apuntan a que la feminización en la medicina, y en concreto en su especialidad, se incrementarán.

La mujer “tiene que conciliar la vida laboral y familiar. Solicita bajas por maternidad, y esto hay que afrontarlo. Lo único que hago es constatar un hecho, y esto es un problema laboral”.

En España, cuando un

hijo se pone malo se

queda en casa la madre

No solo por los perjuicios organizativos que provoca en los servicios. En su especialidad, a las vacantes —cada vez menos cubiertas— se añade una amenaza, sostiene. Muchas de las bajas no se sustituyen por especialistas en niños, sino por médicos generales. Ello, indica, pone en riesgo la excelencia en atención de la población de entre 0 y 14, que en España descansa exclusivamente en los pediatras, algo que no sucede en otros modelos sanitarios, por ejemplo en Gran Bretaña, donde son los médicos de familia quienes atienden a los menores. Si no se introducen cambios para compensar las bajas femeninas “nos cargamos el modelo de atención pediátrica, que nos ha puesto a la cabeza de resultados en el mundo con una tasa de mortalidad infantil de las más bajas del mundo”. La solución para Málaga pasaría por un aumento del número de plazas MIR en pediatría “para contar con un número suficiente que permitiera garantizar el volumen de vacantes y poder así mantener el modelo actual”, algo que, sostiene, llevan solicitando desde hace tres años.

Sin embargo, el factor de género que plantea el presidente de la sociedad de pediatras ya se contempla en el cálculo de las plazas MIR. El Ministerio de Sanidad usa como referencia para ofertar plazas de formación el informe Oferta y necesidades de especialistas médicos en España (2010-2025). Y este estudio incorpora una corrección de género que tiene en cuenta el diferencial de los periodos de inactividad de las mujeres respecto a los hombres, como explica Beatriz González López-Valcárcel, catedrática de Métodos Cuantitativos en Economía y Gestión de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y coautora del informe. Por ello “no hace falta tocar nada”. “Es obvio que las mujeres tienen periodos de baja que no tienen los hombres, como los cuatro meses de baja de maternidad que suelen coger mayoritariamente ellas. Y en un país como este, cuando el niño se pone enfermo, quien se queda en casa es la madre, no el padre; esto es lo que hay”, explica esta especialista en economía de la salud.

“Es un mito que la

mujer haga menos guardias”,

asegura una nefróloga

El informe tiene en cuenta distintas variables, entre las que se encuentra el promedio de tiempo de trabajo de un hombre comparado con una mujer. “¿Es una diferencia relevante?”, se pregunta esta economista. “Pues no, es poco relevante”, se responde. “No creo que haya problemas hasta el punto de pedir cambios en el funcionamiento de los servicios”. Y de poner límites por sexo, ni hablar. “Todo lo que sea restringir es malo”, explica. “Si las mujeres quieren ser pediatras, que lo sean”. “Yo estoy encantada de que el 85% de las plazas MIR de ginecología estén ocupadas por mujeres, me encuentro más cómoda con una médica”.

“Hacer un problema de la feminización de la medicina es una sinrazón y una aberración” sostiene Pilar Arrizabalaga. Esta nefróloga del hospital Clínico de Barcelona niega la mayor: las mujeres no trabajan menos.

“Es un mito que las mujeres hagan menos guardias porque es una actividad consensuada entre todos los miembros del servicio”. La secretaria general del Colegio de Médicos de Barcelona, que admite que el artículo que originó la polémica ha sido muy comentado en su hospital —“no solo por mujeres”—, también se muestra muy contundente en contra de los augurios que alertan del caos organizativo que podría provocar que las mujeres coparan la actividad asistencial y los servicios. “Es una posición carpetovetónica, decir que la crisis cuestionará las coberturas asistenciales porque las mujeres paren me parece una falacia”.

Arrizabalaga introduce en el debate un nuevo elemento relacionado con la feminización de la medicina: los cambios que ha introducido este factor en la relación entre el médico y el paciente, un “tema capital en la profesión”. Junto con Miguel Bruguera, hepatólogo del hospital Clínic de Barcelona, publicó en 2009 un editorial en la revista Medicina Clínica titulado Feminización y ejercicio de la medicina. El artículo reflexiona sobre cómo afecta el aumento de médicas en “el elemento fundamental de la profesión médica [la relación médico-paciente] y en la organización del sistema sanitario”.

La feminización implicará “una reorganización del sistema sanitario”

Respecto a la primera cuestión, la conclusión es que los pacientes han salido ganando con la feminización. Los autores aluden a un estudio de 2002 del Departamento de Salud Pública de la Facultad de Medicina John Hopkins de Baltimore, en el que las médicas “no están en desventaja respecto a sus colegas masculinos sino que por su condición y su rol sociocultural, tienden con natural facilidad a la compasión y a la empatía”. Un análisis de 26 trabajos publicado también en 2002 en el Journal of American Medical Association “indica que las médicas utilizan, en general, un estilo de comunicación más llano, cálido y afable a fin de presentar las posibilidades terapéuticas de un modo más abierto y participativo. Sus consultas duran más tiempo y parecen ser más agradables”.

De forma paralela a las “potenciales implicaciones positivas en el ejercicio de la medicina asistencial” que lleva aparejadas la feminización de la profesión médica, los autores del trabajo también sostienen que implicará “una reordenación continua del sistema sanitario desde los recursos humanos que, previsiblemente, deberá poner énfasis en la conciliación de la vida familiar y laboral a fin de conjugar las expectativas familiares, la demanda familiar y lo que la empresa sanitaria espera del médico”. Pero no por la reticencia de las mujeres a prolongar la jornada laboral. Esta tendencia “es extensible a todos los profesionales jóvenes, independientemente de su sexo”. De hecho, el informe plantea que las médicas tienden a trabajar “bajo el denominado modo M, con un valle de contratación parcial y la crianza de los hijos y dos picos de contratación a tiempo completo. El segundo pico tiende a ser igual o incluso prolongarse más que la vida laboral activa de sus compañeros”.

“La profesión va

hacia jornadas más normales”, comenta Rodríguez Sendín

“No tenemos por qué exigir a las mujeres una disponibilidad que no se exige en otras profesiones, si hay que conciliar la vida profesional y laboral hay que cambiar las cosas”, sostiene Juan José Rodríguez Sendín, presidente de la Organización Médica Colegial de España, quien considera la feminización algo “muy positivo para la profesión”.

Rodriguez Sendín está convencido de que la profesión camina hacia jornadas “más normales”. “Los médicos han tenido siempre una disponibilidad de 14 horas al día, pero esto no puede ser obligatorio”. Por ello, el representante de los colegios profesionales apuesta por cambios en la organización para hacer posibles jornadas más reducidas. Y cree que en estos momentos, en plena crisis, son tan buenos como cualquier otro.

 

 

6. El TC ampara a un enfermo bipolar internado en contra de su voluntad

Es la primera vez que se enjuicia un caso de ingreso psiquiátrico urgente desde la óptica del derecho a la libertad personal

El País Madrid16 JUL 2012 - 14:59 CET17

El Tribunal Constitucional (TC) ha otorgado el amparo a un enfermo a al que se diagnosticó un trastorno bipolar y se le internó de urgencia en un centro psiquiátrico en contra de su voluntad, al considerar que su derecho a la libertad personal fue vulnerado. La sentencia, dada a conocer este lunes, declara la nulidad de los autos del Juzgado de Primera Instancia número 16 de Granada, que ordernó el internamiento, y da la razón al demandante cuando se queja de no haber recibido la necesaria información sobre sus derechos.

En su fallo, el alto tribunal destaca que "se trata del primer recurso de amparo en el que se enjuicia un caso de internamiento psiquiátrico urgente desde la óptica del derecho fundamental a la libertad personal". Además, hace un llamamiento al poder legislador para que regule este tipo de situaciones "a la mayor brevedad posible mediante ley orgánica", y recuerda que ya ha solicitado esto mismo en el pasado sin que su petición haya sido atendida.

El fallo hace un llamamiento para

que regulen este tipo

de situaciones

Los hechos se remontan al 2 de mayo de 2007, cuando el demandante ingresó en la Unidad Mental del Hospital Universitario San Cecilio de Granada. El juzgado recibió al día siguiente la comunicación, pero emitió su resolución fuera de plazo, cuando el enfermo ya había recibido el alta médica, con un exceso de 14 días sobre el plazo legal de 72 horas.

La sentencia, de la que ha sido ponente el magistrado Ramón Rodríguez Arribas, da la razón al recurrente cuando se queja de no haber recibido la necesaria información sobre sus derechos, la designación de abogado y procurador para su defensa o la práctica de posibles pruebas. En este sentido, el demandante criticó que el juez no hubiera tenido en cuenta la declaración de sus hermanos sobre el conflicto familiar que tenía con su esposa, que fue quien solicitó el internamiento.

Los magistrados añaden que el informe del hospital y del médico forense no argumentó de manera clara la necesidad y proporcionalidad de la medida ni explicó por qué no bastaba con un tratamiento ambulatorio.

 

 

7. Legalizar la eutanasia, lejos del interés médico

Diario Médico. Soledad Valle | 20/07/2012 

Dentro de la profesión la despenalización de la eutanasia está lejos de ser un tema prioritario. Esta impresión ha sido corroborada en una extensa tesis doctoral presentada dentro de la Cátedra de Profesionalismo y Ética Clínica de la Universidad de Zaragoza. Cuanto más cerca está el médico de la atención al paciente terminal menos partidario es del suicidio asistido. Lo que preocupa a oncólogos y paliativistas es que se aprueba una ley nacional de cuidados paliativos que asegure el acceso a esa asistencia.

Los médicos se oponen en mayor medida que la población general a despenalizar la eutanasia y los especialistas en cuidados paliativos y Oncología son los menos proclives. Miguel Ángel Cuervo, médico internista que trabaja en Cuidados Paliativos en Badajoz, ha presentado su tesis doctoral Actitudes y opiniones de los médicos ante la eutanasia y el suicidio asistido, de la que se extraen las anteriores conclusiones. A partir de discusiones en grupos focales, el facultativo ha realizado un exhaustivo trabajo académico explicado en 400 folios, que ha presentado dentro de la actividad investigadora de la Cátedra de Profesionalismo y Ética Clínica de la Facultad de Medicina de la Universidad de Zaragoza.

* En el deseo del paciente de anticipar la muerte pesan más los aspectos emocionales y sociales que los relacionados con el dolor

La investigación cualitativa pone de manifiesto que "gran parte de los profesionales reconocen una deficiente preparación para afrontar los deseos anticipados de muerte de los enfermos en situación terminal". Y, además, que aunque las razones que esgrimen los pacientes son "complejas y multifactoriales, los aspectos psicológicos, existenciales y sociales tienen más peso que aquéllos directamente relacionados con aspectos físicos, como el dolor".

Retos en la atención final

Los profesionales que trabajan con enfermos terminales conocen esta problemática, como se puso de manifiesto en el IX Congreso Nacional de la Sociedad Española de Cuidados Paliativos (Secpal), que se celebró el pasado mes de mayo en Badajoz (ver DM del 9-V-2012). Los expertos saben que en el tratamiento del enfermo terminal la dimensión afectiva cobra una importancia capital.

Harvey Chochinov, psiquiatra canadiense, ha recorrido medio mundo explicando su herramienta para medir el impacto emocional e intervenir ante los retos "psicológicos, existenciales y espirituales" a los que se enfrentan los pacientes terminales. Chochinov estuvo en el Congreso de la Secpal presentando su trabajo ante un auditorio lleno.

* Gran parte de los profesionales reconocen una falta de preparación para afrontar la demanda de poner fin a su vida del enfermo terminal

En el mismo encuentro, Josep Porta, del Instituto Catalán de Oncología del Hospital del Llobregat de Barcelona y uno de los mayores expertos en cuidados paliativos de España, abordó otro de los temas que se ponían en evidencia en la investigación de Cuervo: las dificultades del profesional sanitario para entender los deseos del paciente. Sobre esta cuestión, Porta señaló que "el reto futuro de los equipos de paliativos es comenzar a abordar la actuación programada de esta atención". Porta advertía de la conveniencia de instar al enfermo oncológico en una primera fase de la enfermedad a dejar registrado los deseos, valores y creencias, que quería se respetasen durante la atención médica en su fase terminal. Pero este reto no es fácil, según advirtió el facultativo, porque una persona saludable no piensa en que se va a morir. Como muestra de este razonamiento se mencionan los registros de últimas voluntades, que los expertos en paliativos califican de fracaso porque son muy pocos los que hacen uso de esta posibilidad.

Perspectiva internacional

Rogelio Altisent, vocal de la Comisión Central de Deontología de la Organización Médica Colegial (OMC), y Javier Rocafort, expresidente de la Secpal, han sido los directores de la tesis doctoral sobre la eutanasia. Altisent ha señalado el valor de la investigación para determinar que "los que entienden de cuidados paliativos no están preocupados de la legalización de la eutanasia, sino de la calidad asistencial que se ofrece al enfermo terminal, y cuanto más entiende el facultativo con más claridad manifiesta esa preocupación".

El trabajo ha buceado en la biografía internacional sobre la legalización de la eutanasia y los cuidados paliativos, concluyendo que en países como Holanda y Bélgica, donde esta práctica está despenalizada, existe una amplia documentación a favor de su legalidad.

Esta semana Francois Hollande, presidente de Francia, ha señalado su intención de abordar la revisión de la ley de atención al final de la vida francesa, en unas declaraciones que han sido interpretadas por algunos medios como la intención de despenalizar la eutanasia. Sobre las declaraciones del presidente francés, Altisent señala que "Francia al igual que España cada poco tiempo renueva su debate sobre esta cuestión, aunque en el país vecino se ha llegado a aprobar una ley nacional de cuidados paliativos, y en España no". Y es que si una regulación preocupa a los paliativistas, ésta no es la de despenalizar la eutanasia, sino la aprobación de una ley nacional que asegure el acceso a unos cuidados de calidad en toda España y la profesionalización de los médicos que atiendan en paliativos. "Si el Gobierno decide hacer una norma nacional sobre paliativos no tiene más que decírnoslo, porque la Organización Médica Colegial (OMC) y la Secpal tenemos ya un texto elaborado, así que se la daríamos medio hecha." Altisent deja ahí la propuesta.

CONCEPTOS

La tesis doctoral de Miguel Ángel Cuervo, médico internista, admite que existe una confusión entre sedación paliativa y eutanasia. La Sociedad Española de Cuidados Paliativos (Secpal) ha definido los dos conceptos. La sedación paliativa es la disminución deliberada del nivel de conciencia del enfermo mediante la administración de los fármacos apropiados con el objetivo de evitar un sufrimiento intenso causado por uno o más síntomas refractarios. Y la eutanasia se refiere a una conducta (acción u omisión) intencionalmente dirigida a terminar con la vida de una persona que tiene una enfermedad grave e irreversible, por razones compasivas y en un contexto médico.

 

 

8. Luz verde a la primera terapia génica

La Agencia de la UE recomienda aprobar un fármaco para tratar el déficit de la lipoproteína lipasa

El anuncio da oxígeno a las enfermedades raras

El País. Javier Sampedro Madrid20 JUL 2012 - 18:26 CET10

La Agencia Europea del Medicamento recomendó ayer aprobar el primer fármaco comercial para terapia génica, es decir, para curar una enfermedad hereditaria mediante la infección del paciente con la versión correcta del gen. El fármaco Glybera (alipogene tiparvovec) va dirigido contra una enfermedad rara, la deficiencia de la lipoproteína lipasa, que tal vez afecte solo a dos centenares de pacientes en Europa. Pero hay unas 7.000 enfermedades raras de ese tipo, y la terapia génica es una de las pocas esperanzas para sus pacientes. La primera aprobación de un medicamento genético abre por tanto un continente, si no para la medicina, sí al menos para su regulación legal en el mundo.

Los ensayos experimentales han arrojado escasos éxitos en 25 años

A diferencia de su homóloga norteamericana, la Food and Drug Administration (FDA), que es un organismo que ocupa un lugar concreto, la Agencia Europea del Medicamento es una red de coordinación entre las agencias nacionales de los países miembros. La recomendación de su Comité de Productos Medicinales para Uso Humano (CHMP, por sus siglas oficiales) tiene todavía que ser tasada por la Comisión Europea, pero “en este caso no va a haber ningún problema con la aprobación”, según fuentes de la Agencia Española del Medicamento, que dirige Belén Crespo.

Se trata de la primera vez que se aprueba un medicamento comercial de terapia génica en el mundo. Ha habido pocos éxitos desde que esta técnica, consistente en infectar a pacientes de enfermedades congénitas con el gen sano que les falta, empezó a entrar en ensayos experimentales hace 25 años. El más notable fue la curación de 13 niños burbuja (enfermos de inmunodeficiencias hereditarias) en París, en 2004, ensombrecida por que el virus (vector en la jerga) utilizado para introducir el gen sano en las células de los pacientes causó dos casos de leucemia entre los niños.

En aquella ocasión esos vectores eran retrovirus, virus de la familia del VIH, que los científicos consideran los más eficaces para insertar el gen terapéutico en el genoma de las células del paciente porque ese paso es fundamental para su ciclo vital (si a lo que hace un virus se le puede considerar vida). En el caso de Glybera el vector pertenece a otra familia, los adenovirus, que también se han usado a menudo en este tipo de experimentos.

Los científicos llevan 30 años poniendo sus apuestas en la terapia génica como el método de elección para curar los miles de enfermedades hereditarias devastadoras que han catalogado los médicos desde hace cientos de años. Pero los persistentes fracasos en esta área, incluida la muerte de un paciente estadounidense en los años noventa, habían empezado ya a producir un escepticismo generalizado entre las firmas biotecnológicas, los médicos y los reguladores nacionales sobre su viabilidad, e incluso sobre su realismo.

La decisión de los científicos que asesoran a Bruselas supone así un estímulo sin precedentes en un campo en que, hasta ahora, la Big Pharma ha sido muy renuente a invertir en serio. El fármaco que seguramente será aprobado ahora en Europa, Glybera, ha sido desarrollado por el laboratorio holandés Uniqure después de que casi arruinara a su descubridor, Amsterdam Molecular Therapeutics.

De este fármaco se beneficiarán personas que no metabolizan la grasa

Los enfermos de deficiencia de la lipoproteína lipasa (LPL) sufren una mutación hereditaria que les impide producir un enzima que, en la situación normal, degrada las lipoproteínas, o nanopartículas naturales que transportan la grasa por la sangre después de su absorción por el intestino tras una comida. El error genético causa una nefasta acumulación de grasas en las venas y arterias, hasta el punto de que la sangre ofrece un aspecto más blanquecino que rojo.

El nuevo fármaco Glybera utiliza un adenovirus para administrar la versión correcta del gen de la lipoproteína lipasa, el que está mutado en los pacientes. El tratamiento consiste en inyectar el virus con el gen correcto en muchos puntos de la pierna del paciente. El virus se introduce así en las células musculares de la pierna, que de este modo activan el gen y empiezan a producir la proteína (lipoproteína lipasa) que le falta al paciente. Esta proteína, ya sea en el músculo o liberada a la sangre, puede empezar a degradar las partículas grasas y por tanto evitar sus peligrosos efectos sobre el páncreas y otros órganos.

La compañía holandesa solo ha probado el fármaco en 27 pacientes, y en una forma que no se adapta por completo a los rigores de la regulación sobre ensayos clínicos vigente en los países europeos, ni en Estados Unidos. El mismo comité de la Agencia Europea del Medicamento que lo ha aprobado ahora ya lo había rechazado tres veces en los últimos dos años.

Según fuentes de la Agencia del Medicamento española, las discusiones han sido muy reñidas, y la aprobación solo se ha producido por un estrecho margen, debido a las dudas que aún persisten sobre la eficacia y la seguridad del fármaco. Por los precedentes conocidos, sin embargo, a los pacientes de estas raras y crueles enfermedades no les suelen preocupar tanto esos rigores reglamentarios.

 

 

9. Gallardón dice que la malformación del feto no será razón para abortar

El ministro de Justicia afirma en una entrevista en 'La Razón' que se le debe dar "el mismo nivel de protección" que al resto

El País. María R. Sahuquillo Madrid22 JUL 2012 - 11:12 CET613

El ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, considera que la malformación del feto no debe ser causa para terminar con un embarazo. En una entrevista publicada hoy en el diario La Razón, Gallardón anticipa que el supuesto de anomalías fetales que marca la actual regulación (de 2010), y que también recogía el sistema anterior (de 1985), será uno de los que se revise en la reforma de la ley del aborto que prepara para Otoño. El ministro de Justicia reitera también que se volverá a un sistema de supuestos, como el que existía antes de la aprobación de la ley de plazos por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, pero con modificaciones.

"La legislación volverá a un sistema de supuestos, que no será exactamente el que estaba vigente con anterioridad a la ley de plazos, porque la experiencia nos demuestra que algunos de esos aspectos deben ser revisados", dice Ruiz-Gallardón. Con la regulación vigente desde 1985 hasta julio de 2010 el aborto solo estaba despenalizado en tres circunstancias: violación (hasta la semana 12 de gestación), malformación grave (hasta la semana 22) y riesgo para la salud física o psíquica de la embarazada (sin plazo).

"No entiendo que se desproteja al concebido, permitiendo el aborto, por el hecho de que tenga algún tipo de minusvalía o de malformación. Me parece éticamente inconcebible que hayamos estado conviviendo tanto tiempo con esa legislación. Y creo que el mismo nivel de protección que se da a un concebido sin ningún tipo de minusvalía o malformación debe darse a aquel del que se constate que carece de algunas de las capacidades que tienen el resto de los concebidos", afirma el titular de Justicia en la entrevista.

De eliminarse este supuesto, la reforma que plantea Gallardón sería mucho más restrictiva que la ley de 1985, en la que además dos médicos debían confirmar el diagnóstico de malformaciones fetales. Y muchísimo más dura que la actual Ley de Salud sexual y Reproductiva, que marca que las mujeres pueden abortar sin dar explicaciones hasta la semana 14. Con este sistema de plazos --mayoritario en Europa-- se establece también que se puede interrumpir el embarazo hasta la semana 22 de gestación si hay riesgo para la salud de la mujer o si dos médicos especialistas (y distintos al que practicaría la intervención) acreditan que el feto sufre "graves anomalías". Después, y sin plazo, solo se permite el aborto por anomalías cuando se detecte en el feto "una enfermedad extremadamente grave e incurable en el momento del diagnóstico". Algo que debe confirmar un comité clínico compuesto por varios médicos designados por las autoridades.

 

 

10. Gallardón defiende la igualdad de derechos para personas «en proceso de nacer»

Para el ministro de Justicia, la discapacidad no debe suponer «una merma de derechos en una sociedad avanzada»

ABC, Día 24/07/2012

El ministro de Justicia, Alberto Ruíz-Gallardón, ha considerado hoy que los discapacitados deben tener los mismos derechos que el conjunto de los españoles y ha defendido este principio tanto «para aquellas personas que han nacido» como para las «personas que están en proceso de nacer».

Con estas palabras ha argumentado en los pasillos del Congreso su propuesta de eliminar en la reforma de la ley del aborto el supuesto de interrupción voluntaria del embarazo por malformaciones en el feto.

«La discapacidad nunca puede significar en una sociedad avanzada, en una sociedad progresista, una merma de derechos y, por tanto, los discapacitados deben tener exactamente los mismos derechos que el resto de los españoles», ha subrayado.

A su juicio, este es un principio que hay que tener «muy claro» y que «vale exactamente igual» para las personas que han nacido y «para aquellas personas que están en proceso de nacer».

No ha aclarado el ministro si su propuesta de eliminar ese supuesto en la ley del aborto afectaría también a los casos de los fetos con malformaciones incompatibles con la vida.

 

 

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