Bioética en el cine


El Séptimo Arte ha sido una de las últimas disciplinas en alcanzar esta consideración, pero dada su proximidad a otras como la literatura o la fotografía, tiene una capacidad innata de comunicación y expresi-vidad que cuando se emplean adecuadamente lo convierten en un poderoso medio para la reflexión, e incluso para el intento de cambio social, moral…

En este apartado que desde AEBI se dedica al cine, a La Vida Humana a Través del Cine, tratamos de mostrar los distintos aspectos a los que se puede enfrentar la bioética desde la cercanía que transmite este medio, mediante delicada selección de películas debidamente analizadas y comentadas.
 

Converso

Cine desde el espectador 
Gloria Mª Tomás y Garrido 
Catedrática Honoraria de Bioética. UCAM. Murcia.


   

 

La sinopsis oficial nos dice: “A lo largo de los últimos años la familia de David Arratíbel, director de la película, ha experimentado importantes cambios. Todos sus integrantes (su madre, sus dos hermanas y su cuñado) salvo él han abrazado uno tras otro la fe católica. “Converso” es un intento por comprender este proceso de transformación religiosa y existencial y, al mismo tiempo, resolver viejos conflictos familiares. El título hace referencia tanto a la primera persona del presente de indicativo del verbo conversar como a aquellas personas que abrazan una religión diferente de la que tenían. Una película sobre el Espíritu Santo y las conversaciones pendientes”.

Parafraseando al príncipe de Dinamarca del “Hamlet” podríamos decir “tener o no tener fe” este es el tema. He leídocrónicas abundantes sobre “Converso”, probablemente el mejor documental español del 2017, deellas y agradecida a sus autores, elijo suscitamente las aportaciones a mi parecer más interesantes.

Las dos acepciones de la palabra “Converso” vertebran la búsqueda de diálogo con las personas más queridas y la escucha del hecho prodigioso de la conversión de cada una de ellas. En este sentido, el título mueve su calculada ambigüedad entre la primera persona del singular de un verbo dialogante y la identidad transformada de quien opta por moverse del laicismo a la fe. Profundidad, delicadeza e interés se entrelazan ante las preguntas clave y primerasque se hace David, “Si el Espíritu Santo entra en tu casa, ¿es posible hacer una película sobre Él?” O también “¿Cómo reaccionas si el Espíritu Santo entra en casa y convierte a todos menos a ti?” David Arratíbel (1974) es el hermano mayor de los que componen esta familia navarra, y el que realiza esta luminosa radiografía cuyos mimbres son su familia y la fe que los demáshan recibido y practican. Él mismo ha dicho “Toda mi familia se ha convertido a la fe católica. La distancia con ellos se hacía cada día más grande, así que me propuse hacer una película para entender cómo el Espíritu Santo había entrado en sus vidas y, de alguna forma, también en la mía. Una película de cariños, ausencias y distancias”.

David Arratibel asiste con estupor a la cascada de conversiones al cristianismo en el seno de su familia. Él, además de no entender dichos procesos, se siente marginado de algún modo, al no compartir esa experiencia de fe con su familia. Así que para hacer frente a esta situación de desconcierto decide coger la cámara y empezar a grabar. La narración es sencilla, sin alardes, en el que la música, como metáfora, complementa lo sencillo y lo inefable. Esta singular producción está a caballo entre el moderno documental de creación y un reportaje de periodismo de investigación. Y el resultado cuenta con una de las virtudes más buscadas y difíciles de alcanzar en un documental, como es conseguir transmitir una indudable sensación de autenticidad, un pedazo de vida, un abanico de experiencias directas. Su director no desea comunicar o testimoniar la fe, ya que él no la tiene. Solo desea mostrar para tratar de entender. Sin trampas ni concesiones, sin omisiones o añadidos deliberados. Consigue una frescura que hace que el espectador se sienta cómodo y libre.

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maudie

Director: David Arratíbel
País: España
Estreno: Septiembre 2017
Duración: 61 minutos
Género: Documental y también CINE con mayúsculas

El film consta de nueve capítulos y un epílogo que abre un magnífico suspense, en los que los protagonistas, el Padre, el Espíritu Santo, Raúl (el cuñado), María (su mujer), la madre y Paula (la hermana pequeña) van contestando ¡o no! a sus inquietudes y contando cómo alcanzaron la fe. Rompe el estilo clásico de la entrevista, pues lo que le importa no son nidatos ni respuestas cerradas y rotundas, sino las actitudes y los horizontes que dan una perspectiva respetuosa y animante al hecho tan ordinario y extraordinario a la vez del encuentro con Dios. Muestra como la dimensión religiosa se manifiesta de muchos modos, por la música, por la alegría, por la unión. No hay ironía, ni cinismo, ni apología. En particular, el relato de la experiencia mística de María es un deslumbrante ejercicio de sinceridad, un intento de transmitir lo indescriptible en cadencias cotidianas libres de toda afectación.

Estamos ante una historia apasionante contada con una pericia extraordinaria que te mantiene una hora en vilo, pendiente de todo: palabras, gestos, música, espacios, silencios; el sonido de la vida cotidiana, de la emoción, del asombro... No se explicita pero sí se deduce que Arratibel ha tenido sus distancias, quizás también surabia y su incomprensión durante años y que, ahora, aunque el fenómeno le supera hay un delicado acercamiento ante el regalo del sentido transcendente de los suyos. Su perplejidad, unida a la naturalidad sobrenatural y al cariño que se palpa entre todos, crea un clima expectante y conmovedor. Acertadamente se ha dicho que el realizador navarro utiliza la excusa religiosa para provocar que se abran, que compartan emociones más íntimas y silenciosas y que manifiesten que a ninguno le duelen prendas para regalar una Biblia o mostrar cómo reza el Santo Rosario. Toda una lección de vida. Insólita. En “Converso” se aprende a escuchar, tal como lo hace el director, y a su vez,se beneficia el espectador -y comparte- las respuestas sencillas y sinceras decada uno de los miembros de la familia. “Converso” desarticula prejuicios. Es una narración tremendamente honesta, sin otros paliativos. Se desdibuja la figura paterna, se descubre la ascensión profunda de la madre hacia la vida espiritual, y la luz y novedad de esta vida en las dos hermanas, muy particularmente María, como ya se ha señalado, por su expresividad; todo ello acompañado por la espléndida música del organista, Raúl, que logrará en el breve tiempo que dura el documental ir transformando la tensión inicial en alivio y comprensión mutua en la última escena musical, con la cooperación de las preciosas voces de todos el magnum mysterium que canta un inolvidable motete polifónico de Tomás Luis de Victoria. “Converso” es una obra igualmente poderosa y conmovedora por lo que cuenta y por lo que deja de contar, por lo que muestra y por lo que oculta con pudor, ese pudor tan importante en la vida y en el arte. Dice el director que ha montado la película cerca de 20 veces. Resulta comprensible. El resultado final es magnético, bellísimo, con el tempo afinado y la progresión adecuada. El viento, los tubos, Bach, Navarra, el sentido del humor. Un papel que dobla una madre, el móvil apagado que suena inesperado. Gente que busca. Y que encuentra y comparte. Podrían seguir las reflexiones porque ”Converso”  brilla con su propia y veraz y bella luz propia. Ha recibido premios y nominaciones, tras alzarse con la Biznaga de Plata al Mejor Director en la Sección Oficial de Documentales del pasado Festival de Málaga y con el Premio del Público en el Festival Internacional Punto de Vista de Navarra 2017, acaba de ser distinguida con el Premio del Público, el Premio DOCMA y el Premio FESTHOME en el Festival Alcances de Cádiz. Y en Mayo del 2018 ha recibido de CinemaNetPremio Familia 2018.

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